En medio de la desesperanza que produce una vida de pecado, cansado de buscar en hobbys y los placeres que el mundo ofrece, tratando de llenar un espacio que solo puede ser llenado por el perdón y el amor de Dios, Eriks casi pierde su matrimonio, pero el Señor tenia otros planes para él a través de la noticia de que su primer hijo era autista, el cual lo lleva junto a su esposa a doblar sus rodillas,  reconocer su orgullo y comprender que el único grande, poderoso y capaz de perdonar, reconstruir y sanar una persona es Dios.

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Erick , Miembro