Cuidado Pastoral

Enfoque: Los pastores deben apacentar (instruir, educar, vigilar, guardar)  la grey de Dios cuidando de ella no por obligación sino con ánimo pronto, pues por ella tendrán que dar cuenta al Príncipe de los pastores.

Serán responsables de fomentar permanentemente  la unidad y armonía de la Iglesia para el cumplimiento de la visión y misión dadas por el Señor en su palabra. (I Pedro 5:1-4, Juan 21:15-17, Hechos 20:28-29, Salmos 133, Efesios 4:1-16).

 Funciones:

  • Mantener un sistema práctico y apegado a las escrituras de discipulado.
  • Acompañar a los creyentes en el fomento de la vida piadosa para su edificación en amor.
  • Trabajar en el adoctrinamiento de los nuevos creyentes.
  • Trabajar para la unidad de la congregación en fraternidad, propósitos, fe y doctrina.
  • Asumir la consejería en virtud de las necesidades y de las conductas incorrectas que puedan presentarse.
  • Aplicar las disciplinas correctivas en los casos necesarios, con amor y espíritu de mansedumbre y propósito de restauración.

Nota: todas estas funciones se realizan en compañía del cuerpo de diáconos.