Desarrollo y Fortalecimiento Espiritual

Enfoque: Todos los creyentes necesitan crecer en su relación personal con Jesucristo, y en su relación con el cuerpo de Cristo, siendo esta la base para su maduración cristiana y desarrollo espiritual.

El relacionamiento de cada creyente con Dios tiene un carácter personal; la relación entre el Señor y Salvador con el discípulo y seguidor necesita cultivarse día a día y es responsabilidad individual de cada creyente.  La fortaleza o debilidad del creyente está en proporción directa con la medida en que se dedica a conocer a Dios y a tener intimidad con Él.

Cristianos sanos en la fe y comprometidos individualmente con Jesucristo, que han priorizado la búsqueda del Reino de Dios y su justicia son la base para la salud congregacional.

Funciones:

  • Motivar a todo tipo de ejercicio espiritual que fomente la comunión con Dios. (oración, ayuno, vigilia, retiro)
  • Contribuir por medio de actividades específicas al ejercicio de la lectura y práctica de las escrituras. (grupos de estudios, tiempo devocional, altar familiar)
  • Contribuir con el crecimiento espiritual del creyente al exponerse a escuchar el mensaje de la palabra de Dios.